El programa Erasmus se queda huérfano

Manuel Marín, expresidente del Congreso, exvicepresidente de la Comisión Europea y considerado el padre del Erasmus, ha muerto el pasado cuatro de diciembre en Madrid a causa de un cáncer de pulmón. Su labor siempre será recordada, porque gracias a su tesón se creó en 1987 este programa de movilidad de estudiantes universitarios de todas partes de Europa, pese a la oposición de Reino Unido y Francia.

Marín, nacido en Ciudad Real, defendió y apostó siempre por el Erasmus hasta el final de su vida; la última vez, el pasado octubre en la Universidad de Salamanca durante el acto de conmemoración del programa. “El Erasmus es el buque insignia de la Unión Europea y de los valores que conlleva, de respeto, de cohesión y de igualdad de oportunidades”, afirmó sobre la iniciativa que impulsó hace tres décadas.

En los 30 años que lleva el Erasmus en funcionamiento, 3,3 millones de estudiantes europeos han podido ampliar sus estudios en países diferentes de la UE. Además, el programa recibió en 2004 el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.