La tasa de paro de un Erasmus es un 23% inferior a la media

“El Erasmus fue el mejor año de mi vida”. ¿Cuántas veces habrás dicho u oído esta frase? Amistades, contactos por todo el mundo, “haber vivido en inglés” o en otra lengua, “haber espabilado”, aprendido a cocinar, a vivir de forma independiente… Lo que está claro es que los jóvenes que han estudiado un tiempo en el extranjero tienen una visión del mundo diferente y una mayor madurez, según los expertos.

En cuanto a la tasa de paro cinco años después de su graduación, de los estudiantes que salieron fuera es un 23% menor que la de los que se quedaron en casa, según el último informe de la Comisión Europea sobre el impacto del programa, realizado a partir de entrevistas a unos 57.000 jóvenes. Haber estudiado en un país diferente se convierte en un trampolín para acceder a un empleo, ya que es un elemento diferenciador. Asimismo, los que han sido Erasmus tienen la mitad de probabilidades de sufrir desempleo de larga duración.

Fuente: El Economista